
Esto es pa' las mujeres que se meten con los hombres ajenos... Lo mio es mio y nadie me lo quita, para que sepan nada más.
Con mi marido no no, con mi marido no te metas, parece que tu no quieres entender que el marido se respeta. Con mi marido no no, con mi marido no te metas, parece que tu no quieres entender que el marido se respeta, no no. Ese hombre es mío, para mí solita, soy dueña de su cama y de su corazón; nadie me lo quita. Ese hombre es mío, para mí solita, soy dueña de su cama y de su corazón, nadie me lo quita. Ya estoy cansada de que lo moleste, dudo que estés buscando que te agarre y te reviente, que te tome por los pelos y que te rompa la frente: eso te pasará si tú sigues de indecente. Me vale cero puntos también lo que tu hagas, yo soy la que le quita el sueño también la pijama, la que duerme con él en la misma cama; la que le hace el amor cuando le da la gana. Aunque le haga brujería y le prenda una vela, aunque le rece a todos los santos y haga lo que quiera, sólo me lo quita el día que yo muera porque ese hombre es mío aunque a tí te duela. No te metas loca a jugar con candela, las que juegan con fuego tu sabes que se queman, no le temo a nadie pero con cualquiera yo defiendo a mi hombre como una fiera. Ese hombre es mío, para mí solita, soy dueña de su cama y de su corazón; nadie me lo quita. Ese hombre es mío, para mí solita, soy dueña de su cama y de su corazón, nadie me lo quita. Cuando defiendo lo mío yo voy 100% a mil, de lo que a mí me sobra entiende que te falta a tí. Ese papi es mío, mira, yo lo seducí, asique búscate otro que este hombre es para mí. Si vienes de atrevida te voy a poner el freno, a enseñarte a respetar a los hombres ajenos y a recorrer el mundo que de hombres está lleno; aunque el mío esté más bueno.

