Un año había pasado, un año y medio que nuestros cuerpos no se rosaran más de un beso en las mejillas. Pero jamás voy a entender qué es lo que hice para que las cosas pudiesen pasar de esta manera, nuevamente. Así es, otra vez vuelvo a caer en su juego estúpido, otra vez me jugué por él, por su amor. Otra vez caigo en la perdición de sus palabras, de sus actos, de sus promesas. ¿Cómo es que puedo tropezar siempre con la misma piedra? La misma piedra de hace dos años, jamás se degrada.
Se acerca, me habla, me besa, me pierdo en él, en sus labios, en sus ojos. Vuelvo a cometer los mismos errores: confiar en él y creer en su amor olvidado. Igual no entiendo, si la frase lo dice: AMOR OLVIDADO, ¿No entiendes? Te olvidó. Él te olvidó. No pelees más por algo que nunca tuviste, el tiempo te demostró la verdad: Ya no sos parte de él, ni de su vida; él no te tiene más presente.. Él no piensa más en vos. Él ya te olvidó.

