
Me enseñaste que los celos son traviesos, que es mitad falta de sesos y mitad inseguridad, me enseñaste a ser pareja en libertad, me enseñaste que el amor no es una reja y que es mentira la verdad. Me enseñaste muchas cosas de la cama, que es mejor cuando se ama y que es también para dormir, me enseñaste entre otras cosas a vivir, me enseñaste que una duda puede más que una razón. Pero se te olvidó enseñarme qué hago si no estás tú. Si hay que aceptar que nuestra historia voló ¿de donde saco el valor?.

